Una experiencia wellness privada.
Para quienes saben parar.
OASIS nace como un espacio de bienestar profundo. Un lugar diseñado para bajar el ritmo, escuchar al cuerpo y recuperar la calma en medio del ruido diario.
Aquí, el bienestar no se mide en resultados inmediatos, sino en cómo te sientes al salir. En el silencio. En el tiempo. En la atención.
OASIS combina ritual y cuidado consciente para ofrecer experiencias privadas, personalizadas y pensadas para quienes entienden que parar también es una forma de avanzar.
Déjate llevar por una experiencia única inspirada en los rituales del Antiguo Egipto, creada para quienes buscan algo más que un tratamiento.
Desde el primer momento, los aromas cálidos y la sensación envolvente te invitan a desconectar y a entrar en un estado de calma profunda.
La exfoliación con sales del Mar Muerto, los fangos calientes y el masaje con aceites calientes trabajan todo el cuerpo mientras tú simplemente te dejas cuidar.
Un auténtico capricho para los amantes del chocolate. Déjate envolver por la calidez del cacao y sus notas avainilladas, que despiertan los sentidos y crean una sensación inmediata de confort.
Un ritmo pausado que invita a soltar tensiones y desconectar por completo, dejando que el cuerpo entre en calma de forma natural.
El cacao, rico en antioxidantes, ayuda a mejorar la luminosidad de la piel y a protegerla frente al estrés externo, aportando suavidad y un aspecto más uniforme.
Es un momento para ti, para parar y disfrutar de tu capricho.
Captura la esencia de Valencia y su inconfundible aroma a naranja: frescura, luz y energía.
Un ritual pensado para despertar los sentidos y renovar el cuerpo.
La exfoliación y el masaje corporal completo con aceite infusionado de naranja aportan ligereza, suavidad y una piel visiblemente más uniforme.
Un ritual pensado para recargar energía, despejar la mente y salir con una sensación de frescura que se siente en todo el cuerpo.
Siente cómo el calor de las piedras volcánicas recorre tu cuerpo y se funde con el ritmo lento de las manos, envolviéndote desde el primer contacto.
A medida que el calor penetra en el músculo, la tensión se disuelve, el cuerpo se suelta y aparece una sensación real de alivio y descanso.
Caricias del Volcán es esa sensación de relajación, mente en calma y equilibrio.
Un masaje localizado, lento y consciente, que se centra en liberar la tensión acumulada en la espalda y cervicales.
A medida que se transforma en aceite tibio, el masaje fluye de forma lenta y continua, ayudando a liberar tensión y generar una sensación inmediata de calma.
El cuerpo se relaja, la piel queda suave y confortable, y la mente entra en un estado de desconexión real.